Introducción al tema Transferencia

El presente tema está situado dentro de la Unidad 3: “Constitución de la práctica analí­tica”. Para realizar un correcto abordaje del mismo, hay que relacionar las unidades anteriores y especí­ficamente recurrir a los trabajos sobre técnica analí­tica que Freud escribe (aí±os 1911-1913).


Introducción al concepto de Transferencia

Marí­a Laura Peretti (Auxiliar Docente)

Antes de la formulación de los escritos técnicos, transcurrieron otras teorí­as y técnicas en la obra freudiana; a su vez fue avanzando mediante lo que encontraba en la práctica, teorizando sobre los efectos que sus pacientes mostraban.

En los comienzos Freud plantea conceptos importantes, que perduraron en su teorí­a y valen para dar sentido a la práctica psicoanalí­tica. También sirven para hacer un corte con otras disciplinas basadas en lo empí­rico. Estos conceptos son el de Realidad Psí­quica y el de Fantasí­a, expuestos en Carta 69 fechada en 1897, dejando atrás la teorí­a traumática. Expone que: “…la intelección cierta de que en lo inconsciente no existe un signo de realidad, de suerte que no se puede distinguir la verdad de la ficción investida con afecto.”1 Y en una nota agregada de la misma carta se presenta que:”Las fantasí­as pueden obrar con todas las fuerzas de las vivencias reales”2

Los intereses de Freud por los fenómenos histéricos y por el tratamiento hipnótico comienzan junto a Charcot, siendo su alumno en el perí­odo de 1885 a 1886. Continúa bajo la admiración de su maestro y posteriormente escribe con Breuer ‘Estudios sobre la histeria’ (1895). Fue una etapa prepsicoanalí­tica, centrada en el método catártico y en la formación de sí­ntoma. “…Recordar y abreaccionar eran en aquel tiempo las metas que se procuraba alcanzar con auxilio del estado hipnótico”3

Entre las primeras pacientes que fueron dando origen al psicoanálisis encontramos a Ana O., en relación a ella Freud expone que “…la transferencia sobre el médico acontece por enlace en falso”4 ( Es la primera aparición del término, en aí±os posteriores será ampliado). Otra paciente significativa es Emmy, quién le pide que la dejara relatar lo que deseaba; así­ lo muestra Freud… “me dice, con expresión de descontento, que no debo estarle preguntando de donde viene esto y estotro , sino dejarla contar lo que tiene para decirme”5. De esta manera se va plasmando el saber del lado del paciente, y el médico en un lugar pasivo, no autoritario.

Posteriormente abandona la hipnosis ya que todos los pacientes no eran hipnotizables, los efectos eran pocos duraderos y dependí­an estrechamente de la relación médico paciente.

Busca otros métodos más eficaces de trabajo; utiliza el estado normal, y en algunos casos cuando el sujeto no podí­a recordar más, aplicaba la mano sobre la frente para que emerja a la conciencia el recuerdo olvidado.

Por último llega a la técnica actual, “…el médico renuncia a enfocar un momento o un problema determinados, se conforma con estudiar la superficie psí­quica que el analizado presenta cada vez, y se vale del arte interpretativo, en lo esencial para discernir las resistencias que se recortan en el enfermo y hacérselas concientes”6. Así­ es como produce un giro hacia la asociación libre , que pasó a ser la regla fundamental del psicoanálisis, implica “decir todo” lo que venga a la mente. De esta manera, no importa la lógica de ilación de pensamientos concientes, sino que hace referencia a otra lógica: la de lo “lo inconsciente”.

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